Sube Lost Acapulco y el calor que hace dos segundos se sentía insoportable se convierte ahora en una ficticia y citadina brisa marina. La gente los aclama, no es para menos, tratándose de una de las bandas precursoras de la escena Surf en México.
Cientos, posiblemente miles de luchadores hacen lo suyo repartidos entre el público, bailan, hacen coreografías luchísticas, body surfing. Se ven los brincos, se sienten los brincos. Esto es surf, es fiesta playera.
El Warpig en la batería es el encargado de presentar a la banda, las notas del “Garage de Gina Monster” nos sitúa en algún condominio sobre la Costera Miguel Alemán y lo único que nos arranca de la fantasía a Go Go es ver al Sr. Ramírez descendiendo del escenario en dirección al publico. La gente quiere acercarse a el, le piden canciones, le piden agua , le piden fotos. La gente quiere a Lost Acapulco.
El Reverendo en la guitarra pide que las chicas enseñen ya las “chichis” al ritmo de “Mongol” y el calor parece que no cederá. Warpig y la banda necesitan más locura y para ellos nos ofrecen “Frenesí” y la gente cierra el trato, enloquecen, ahora todos quedan satisfechos.
Un cabrón en silla de ruedas se pasea surfeando sobre la gente, tiene enyesada una pierna pero no deja de bailar sentado en su silla y en la gente, todo esto mientras sobre el escenario el legendario presentador oficial de la Arena México haciéndole los honores a Lost Acapulco.
Sube también Dani de los Straitjackets a hacer lo suyo y acompañar a los demas con el requinto.
Cierran con “Tangatutanga” y un cover en versión “acapulqueña”. La banda Surfera de la ciudad, esa que surfea en los mercados, en las paradas de camión, esa que no agarra olas pero sortea baches en las calles, esa que no ofrece tours en lancha y prefiere evitar ser victima de un asalto , ahora esta mas que contenta pues el Lost Acapulco les ha entregado media hora de completa locura musical del pancracio nacional.