Desde Troker coreaban el nombre de la banda. Playeras azulcrema ondeaban en un mar de gente, oyéndose al unicoro "Olé, olé, olé, olé, Árbol, Árbol".
Entra primero Martín Millán para hacer soundcheck en su batería. Varias niñas le gritaban "Yo sí te doy", "Estás bien bueno Che".
Millán sale, y el grupo entero uniformados con ponchos rojos sube al escenario. Empiezan con "Chikanoréxica". Le siguió "Revolteándote" de su nuevo álbum "Hormigas".
Después Sebastián Bianchini empezó a cantar "Osvaldo" y el público conformado por muchos chavos empezó a volar. Cantaron que soñaban con tener hormigas en la cama y luego una canción conocida: "Si a dormir me invitaste a tu casa me lo hubieras dicho... Pobre pistolita, no disparas nada ni de vez en cuando". Árbol cantando un tributo a Paquita la del Barrio con arreglos del cuarteto en las canciones de "Pobre pistolita" y "Rata de dos patas".
Después de esto la segunda sorpresa que dieron fue que los cuatro, Martìn, Sebastiàn, Pablo y Hernán, cantaron a capella "Plata"; y a pesar de que Pablo se equivocó, la gente no dejó de gritar.
Hubo de todo en tan sólo cuarenta minutos de presentación. Un fan saltó la valla de seguridad, y a pesar de que un guardia trató pararlo, Pablo lo subió al escenario, desplegó su manta y se despidió besándolo en la mejilla.
Siguieron con "Enes", "Vomitando flores" y "La vida". Cerraron con "Cosacuosa", Pablo viviendo una emoción bárbara reflejada en sus lágrimas de felicidad y cara de asombro de la respuesta del público mexicano se lanzó a la gente en un acto de bodysurfing.
Los cuatro, con cara de incredulidad del cariño que la gente les demostró, se abrazaron y les dieron las gracias, con una sonrisa en la cara que volverán a tener cada vez que se acuerden de su primera presentación del Vive Latino en México.