Mientras que las pantallas muestran algunos de los asistentes al escenario azul, junto con la leyenda “Tú eres el Vive Latino”, los gritos altisonantes se hacen presentes. El día ha estado a nuestro favor, la noche nos regala una brisa fresca, la gente (si puede) la aprovecha, los que están hasta adelante se dedican a surfear en las olas humanas , para eso hay que ser experto y tener buen equilibrio.
“Oeee, oeoeoee, Los Tres, Los Tres”, la gente corea mientras ellos suben al escenario, se sorprenden de ver que el público, desde su perspectiva, es un mar de gente que no se termina y se pierde en la curva para acceder al escenario verde. Y es que tantos años de carrera son directamente proporcionales a los miles y miles de fans asiduos a su música.
La música comenzó a sonar y el público se quedó mudo... expectante. Álvaro Henríquez sale al escenario para apoderarse de él desde el primer momento en que lo pisa. Todo queda en oscuridad, la iluminación la dan los celulares de los fans. “Bolsa de Mareo” inaugura la actuación de Los Tres de Chile. “Buenas noches México, ¡qué placer verlos de nuevo!”.
Los Tres hacen de las suyas, en el mismo escenario de la edición pasada. “Tírate” hace que las miles de gargantas se unan en el coro; y es que 17 años de carrera lo ameritan. Al igual que con “Torre de Babel”, y el swing de “Camino”.
Se apoderan de la gente regalándoles “Olor a Gas”, canción incluída en el Fome. La gente se desgarra la garganta coreándola, los encendedores y celulares se hacen presentes. Aún con las fallas con el micrófono de Álvaro, el público cubre esa falta de voz improvisada.
Después de apaciguar a su gente, los chilenos vuelven a prender a la concurrencia con un gran cover: “El jefe de jefes”, canción original de Los Tigres del Norte. “Amor violento” y “La espada y la pared” engalanan la velada. El grupo se despide, pero su público lo obliga a regresar para aventarse “Déjate Caer”, una versión larguísima que hace que el siguiente grupo comience casi una hora después. Eso sí, nadie se fue inconforme.