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miércoles, 01 de octubre de 2008
RESEÑA JUDAS PRIEST EN EL PALACIO DE LOS DEPORTESLa Misa de Judas Priest
Por David Del Águila


La noche era fría, una luna menguante acentuaba la velada que se pintaría de negro azabache en esta víspera de todos los santos; pero hoy, este 31 de octubre, uno en particular sería protagonista dentro de esta urbe de concreto que esconde tantos alaridos y horrores en los escondrijos más profundos de su alma de hierro, buscando un exorcismo guiado por la voz de aquel santo, aquel beato en el que Judas se convirtió; su maldición y bendición: Con ustedes, Judas Priest y sus proféticas historias que darían forma a esta función en la que acompañados de sus cómplices en este genocidio sonoro, Testament, lograrían levantar a los muertos de sus tumbas…

Así fue como la noche comenzó, con ese testamento que la banda norteamericana se encargó de entregarnos para ir calentando el ambiente, para ir levantando a cada asistente que nunca se dejó mitigar ni por el frío ni por la apatía de algunos ansiosos que pretendían ver a la banda principal lo antes posible. Pero aún quedaba mucho camino por recorrer, caminos de misterio y de terror, de los cuales saldrían notas conspicuas que se traducirían en un caos lírico y musical con “The New Order” y “Over the Wall”… Esto era apenas una muestra de la forma que iría tomando la noche… Después de alrededor de 40 minutos de caos y destrucción, Testament abandonó el escenario, dejando a más de uno queriendo más de ese trash-metal forjado desde los mismos avernos, que lo único que logró fue enardecer el corazón de este ejército de muertos vivientes en el que nos habíamos convertido y que, con alaridos, atizaban el calor que se vivía dentro del Coloso de Cobre.




La espera se hacía cada vez más larga, los segundos parecían minutos; los minutos parecían horas, horas marcadas por la mirada de todos los ojos eléctricos que miraban con temor y emoción el escenario. Miles de asistentes estaban anhelantes por lo que vendría, por los sonidos que se desprenderían desde las planicies industriales de Birmingham, Inglaterra. Al fin, nuestro cura desgarró el telón y se presentó en un escenario mítico, digno de los momentos más vintage de la afamada escena de metal británico para presentar su más reciente producción Nostradamus.


Rob Halford y compañía eran aquellos que dirigirían la noche, con pasos solemnes y palabras arrogantes que denotaban el estatus en el que esta agrupación formada en los setenta se ha convertido; leyenda o mito, eso no importa; ante nuestros ojos el arquetipo del heavy-metal iba tomando más poder, más fuerza, como si se tratase de un exorcismo de la banda hacia nosotros, tragando nuestros demonios, pecados y horrores; todo para hacerlo convergir en un cúmulo de emociones y poder que hacía que se estremeciera el gigante de metal, ahora convertido en catedral.




Ataviado en cuero, botas altas y su característico paso lento y firme, Rob Halford nos entregó las notas de “Hellbent for Leather”, “Electric Eye” y “Sinner”; cada tema iba acompañado de un ciclorama que cambiaba a espaladas de la banda; así las canciones adquirían más personalidad. Sin embargo, la noche tomó la forma idónea cuando, cual jinete del infierno, el señor Halford impuso su ya clásica motocicleta Harley en el escenario, haciendo a más de uno entender la relación perfecta entre el haber nacido salvaje y vivir libre.

 



RESEÑA JUDAS PRIEST EN EL PALACIO DE LOS DEPORTES
En un sollozo de silencio, la banda aún escondía varios ases bajo la manga y prueba de ello fue cuando las notas de “Painkiller” rompieron el silencio cuasi-lugubre que esta víspera de todos los santos entregaba a cada uno. El cenit de la noche, el momento más crucial y filosófico entre banda y público… Rob Haldford se dejó amar, adorar y querer; lo propio de una diva, sólo que esta vez envuelta en cuero, cadenas, estoperoles y la bandera de México que colocó sobre su Harley para rendirle respeto y cariño.




La noche llegó a su fin, entre gritos, lágrimas y ese característico aroma que envuelve al verdadero metal. Esta noche nos habíamos convertido en miles de integrantes nuevos de este viaje en motocicleta que Judas Priest es, fue y seguirá siendo.

 

 


RESEÑA JUDAS PRIEST EN EL PALACIO DE LOS DEPORTES
Escucha el podcast con la entrevista que el Chico Migraña, nuestro especialista en Metal, le hizo a Rob Halford, vocalista de Judas Priest.

 

PODCAST ROB HALFORD

 


Baja la entrevista en formato .mp3


O si prefieres, descarga el podcast desde i-Tunes aquí.

 

 

 

 

 


Tags:  Reporte VL Noticias La Misa de Judas Priest



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