45 de Jaguares: de la nostalgia al renacimiento Por Jesús Francisco Conde de Arriaga
Fue en el lejano año de 1991 cuando Mike Lozansky, mejor conocido entre los aficionados a la Lucha Libre como El Tigre Canadiense, vio caer su máscara ante el Villano IV. La lucha, bellísimamente cruenta, se desarrolló en el ya extinto Toreo de Cuatro Caminos. En esos albores de la década popera por antonomasia, la lucha era un espectáculo circense y no el circo de marras en que lo convirtió la televisión pública.
Y también viene a la memoria nostálgica de un diletante de los encordados cuando el Rayo de Jalisco Jr. y Cien Caras se trabaron en una lucha por la supremacía jalisquilla. El hijo de Max Linares fue el vencedor; se repuso de un esplendoroso guitarrazo y, en la tercera caída con una llave oportuna, destapó a Carmelo Reyes, el mayor de los Hermanos Dinamita.
No se debe olvidar al enmascarado que más daño le ha causado al pancracio: Atlantis, el “ídolo de los niños”. Cuando venció a Kung Fu, todavía en los noventa y más de una década antes de que hiciera lo mismo con el Villano III, le dio a la lucha libre una estocada exacta, y por lo mismo, mortal.
La consecuencia de la herida cerrada en falso llegó cuando el maestro lagunero, Blue Panther, perdió su reino en contra del menor de la Dinastía Imperial, el Villano V.
1 Viajando En El Tiempo 5:30 min.
Así, en mis años infantiles y en mi rabiosa juventud, he visto caer máscaras y cabelleras, desde Perú 77 hasta el coloso ya mencionado, pasando por la Catedral de Dr. Lavista, en la Obrera. Ahora, con asombro pude ver una cabellera, tal vez más sagrada que la de Lady Apache o la de “el bocazas” Pierroth, caer: la de Saúl.
2 A Traves De La Pared 4:18 min.
Jaguar mayor, digno estirpe de la dinastía Caifán, otrora miembro de las Insólitas Imágenes de Aurora, luchador social, cantante o activista, el Chato se lanza una vez más a la arena musical con 45, el nuevo álbum de los Jaguares. Después del entrañable disco de El equilibrio; el melancólico Bajo el azul de tu misterio, con todo y bolsita de Tatiana como empaque; y otros un tanto olvidables como Cuando la sangre galopa, Primer instinto y el desafortunado Crónicas de un laberinto, los Jaguares regresan con el pasado pesando sobre su lomo felino.
3 Si Fuera Necesario 4:18 min.
45, nombre del disco que hace referencia al número de pobres en México (aunque la actual crisis haya superado, inconcebiblemente, a la ficción musical) empieza muy bien. La batería siempre precisa de André anuncia cuarenta y cinco minutos promisorios, el acorde mayor inicial se transfigura en una diana augurando el resurgimiento de la voz de Saúl, en gran parte por el magnífico trabajo de Eduardo del Águila en el estudio, un verdadero alquimista. "Lobo", segunda rola del disco, es igual de potente, así como "A través de la pared"; las guitarras del Vampiro, aunque con disminuciones predecibles, funcionan por las reminiscencias de los Caifanes más energéticos.
4 Un Mal Sueño 3:04 min.
En todo el disco se percibe la esencia letrística de Saúl, algunas imágenes muy logradas aunque la mayoría están agrupadas con fines de “profundidad”. "Viajando en el tiempo" y "Píntame" son canciones plenamente Jaguar. Su sonido, distinto al de la banda con la que siempre se les compara, para bien o para mal, se va definiendo como propio. "Visible", un corte poperísimo, es el segundo sencillo. Y no está mal. En "Viajando en el tiempo" la batería es sobresaliente, sencilla y desconcertante; muestra a un Alfonso musicalmente maduro, escudero armónico de un triángulo vital.
5 En Tus Jardines 3:10 min.
Así transcurre el disco, a veces con paisajes sonoros o con canciones “reflexivas”, siempre con el color característico de la voz principal; deambula entre la peligrosa línea de un disco revitalizador o de uno más a la lista de placas bajo el brazo.
Pero, ¡oh fatalidad!, un bache enorme en el disco es el panfleto con música llamado "Un mal sueño". Y le hace honor a su nombre, cuerdas poco efectivas aderezadas con frases “políticamente correctas”. No obstante la sinceridad que pueda guardar la canción, es perfectamente prescindible.
El primer sencillo, "Entre tus jardines", delinea el disco en su totalidad: la voz acompañada, adrede espero, de la respiración angustiante de Saúl es el aullido de un Jaguar zaherido pero expectante; convaleciendo rápidamente, esperando el instante preciso de atacar con furia y reconquistar el territorio perdido, de salir con los brazos en alto y declararse vencedor, del mismo modo que Santo el Enmascarado de Plata lo hizo el 7 de noviembre de 1952, cuando venció en tres caídas, en la arena enclavada en la Lagunilla a su Némesis: Alejandro Cruz, célebremente recordado como Black Shadow.